El claríntong de Solá.
Bien por el gobernador Felipe Solá que prohibió que sus funcionarios jueguen con los celulares (baja de ringtones, entre otras cosas) y también llamó a otros poderes a optimizar gastos. Lo curioso es que semejante gesto sea paralelo a la cuestionada licitación que le entrega la impresión de millones de libros para estudiantes bonaereses a Clarín, según lo cuenta Jorge Asís.








