Perfil de Kirchner, autor colectivo.
El inconforme exitoso
Las buenas noticias de la economía siguen acompañando a Néstor Kirchner. Las exportaciones baten récords. La recaudación fiscal aumenta. La construcción continúa para arriba. Economistas privados empiezan a augurar con este ritmo un crecimiento anual que no caería del 8%. La inflación del primer trimestre, con certeza, no superará el 3%. Pero al Presidente no se lo observa ni conforme ni sedado.
El desconfiado
A medida que fue prescindiendo de los servicios de Gustavo Beliz, Alfonso Prat Gay, Horacio Rosatti, Rafael Bielsa y Roberto Lavagna, el kirchnerismo fue consolidando una convicción: que no hay mejores compañeros de gestión que las gentes “del palo”, concepto éste cuyo alcance se acota andando el tiempo. El círculo de confianza del presidente tiene un diámetro muy corto y poco elongable.
El suertudo
Joaquín Morales Solá, La Nación
Nadie ha visto nunca a Kirchner gobernar en la adversidad. Santa Cruz, con pocos habitantes y mucho petróleo, es uno de los territorios argentinos más fáciles de administrar. La crisis argentina ya hacía rato que había tocado fondo en mayo de 2003, cuando el Presidente accedió al poder nacional; el país había comenzado entonces un largo período de recuperación y crecimiento, que aún perdura. Así, Kirchner, el primer presidente de la democracia argentina que dispone de un enorme superávit, pudo armar la política a sus anchas. Pudo, en fin, divertirse con las buenas noticias y olvidarse del día siguiente.
El entomólogo compulsivo







